Isaza RemodelacionesPropuesta preparada para ustedes
Esta propuesta es sobre esas doce — y sobre el que les escribe un domingo a las nueve de la noche.
Antes de proponer nada, lo que revisé de ustedes. Esto no es un rediseño: nada de lo que sigue cambia su página, su marca ni su forma de trabajar.
Su página presenta el negocio y lo presenta bien. Lo único que no hace es cotizar — y eso no es un defecto de la página: es que nadie las hace cotizar. De eso se trata todo lo que sigue.
«Puedo hacer 15, 10, 20, depende de la demanda que haya en el momento.» Tomemos 15 como semana normal.
Si cada una de esas doce se lleva unos 40 minutos entre mensajes, ir y venir preguntando metros y acabados, y a veces una visita — son cerca de ocho horas a la semana. Un día entero de trabajo.
Usted sabrá si son más o si son menos. El punto no es el número exacto: es que ese día se repite todas las semanas y no lo paga nadie.
Son dos problemas diferentes y por eso hay dos herramientas. Se pueden tomar juntas o por separado.
Hoy no hay forma de saberlo hasta después de tres o cuatro mensajes, a veces una visita. Y el que sí iba en serio queda esperando su turno detrás de los que no.
Una remodelación se decide de noche o el fin de semana, mirando el propio baño. Ese escribe a las nueve de la noche de un domingo. Si le contestan el lunes, ya le escribió a otros dos.
Y hay algo que las une: ninguna de las dos se arregla contestando más rápido. Ustedes ya contestan rápido. Se arreglan cambiando qué recibe la persona cuando pregunta, y a qué hora lo recibe.
Un señor que quiere remodelar un baño y escribe el domingo a las 9 de la noche.
La diferencia no es que el sistema venda. Es que el lunes a las siete de la mañana usted ya sabe cuáles valen la pena — y el señor ya sabe con quién está hablando.
Cada una ataca una de las dos fugas. Funcionan solas, y funcionan mejor juntas.
Vive dentro de la página que ya tienen
Contesta las 24 horas, todos los días
Lo que no hace, y hay que decirlo: no negocia, no cierra ventas, no da precios cerrados y no reemplaza la visita técnica. Se automatiza lo que se repite, nunca el criterio. El día que un cliente suyo reciba algo raro, el que queda mal es usted — por eso el asistente prefiere pasarle la conversación antes que inventar.
| Qué | Desde que usted entrega la información |
|---|---|
| Solo el cotizador | 7 días hábiles |
| Solo el asistente | 10 días hábiles |
| Los dos | 12 días hábiles |
El reloj arranca cuando me entrega los precios y la información del negocio, no cuando paga. Si se demora en eso, no corre el plazo.
Los valores tachados son el precio de lista — lo que cobro del cuarto cliente en adelante. Abajo está el de arranque, que explico enseguida.
Filtra al que no iba en serio y le llega la obra descrita
Contesta de noche y los fines de semana, y agenda
Las dos fugas cerradas, sobre la misma información
| Cómo se paga | |
|---|---|
| Al arrancar | La mitad del montaje |
| Al entregar funcionando | La otra mitad |
| Los tres primeros meses | Mensualidad incluida |
| Del cuarto mes en adelante | La mensualidad, y se puede parar cuando quiera avisando con 30 días |
La mensualidad cubre el mantenimiento, los cambios de precios cuando suban los materiales, los ajustes al asistente y el soporte. No es una cuota por usar: es que esto hay que mantenerlo vivo, y los precios de la construcción se mueven.
Estoy tomando tres clientes este trimestre a este precio. No es una promoción inventada: es un intercambio, y va escrito para que no quede en palabras.
Cuando los tres estén publicados, el precio vuelve al de lista. Si usted entra ahora, su mensualidad se queda en $290.000 mientras siga el servicio — no le sube cuando suba para los demás.
Y la cuenta que importa, que la hace usted mejor que yo: usted sabe cuánto le deja una obra. De las doce que hoy se enfrían cada semana, piense en qué pasaría si una sola al año terminara en obra. Con esa sola, saque la cuenta contra lo que cuesta todo esto en un año.
Completo, sin discutir y sin condiciones raras. Usted no me conoce y yo lo sé: por eso el riesgo lo pongo yo, no usted. Lo único que le pido es que me diga qué no le sirvió, para no repetirlo con el siguiente.
Y todo queda a nombre suyo. Si mañana no quiere trabajar conmigo, se lleva el cotizador, el número y la información. No le quedo dueño de nada de su negocio.
Nada de esto toma más de una hora en total, y puede ser por escrito — no hace falta reunirse.
Los datos de las personas que cotizan quedan en su sistema y a su nombre, con el aviso de tratamiento de datos que exige la Ley 1581. Yo no me quedo con ninguna base.
No hay que decidir todo hoy. El siguiente paso es que me pase los rangos de precio: con eso le dejo el cotizador andando con sus números reales y usted ve exactamente cómo le queda antes de pagar el saldo.
Hablemos por WhatsAppDaniel Rodríguez — Bogotá. Hago cotizadores y asistentes de WhatsApp para negocios que venden por chat.
Trabajo solo, y eso tiene una ventaja concreta para usted: habla siempre conmigo, no con un ejecutivo de cuenta que le pasa el mensaje a otro. El cotizador que le mostré la semana pasada lo armé yo, en dos días, con precios de mercado — para que viera de qué le estaba hablando antes de pedirle un peso.